domingo, 29 de octubre de 2006

Entrevista a Fernando de Szyszlo

Fernando de Szyszlo demuestra, una vez más, su incontenible derroche de talento en una muestra en la que rinde tributo a uno de sus mayores referentes: Rembrandt. Su mirada, sin embargo, trasciende lo artístico y se expande sobre toda la condición humana.

Entrevista realizada por
Manuel Eráusquin y Carlos M. Sotomayor

Es muy difícil concebir el trabajo pictórico si uno no tiene una entrega total...
Sin duda. La pintura es un arte de madurez. Tiene esa cosa complicada que es al mismo tiempo un arte manual y, de otro lado, es una cuestión espiritual. Entonces esa mezcla es la que la hace tan inasible, tan difícil. Porque, en general, pintar cuadros decorativos es fácil. Eso no es un problema, eso se aprende. Eso se puede copiar. Cuando uno se da cuenta de que la pintura tiene contenido, está perdido. Entonces comienza a buscar qué cosa es lo que transmite la pintura y cómo hacer para transmitir eso que uno tiene adentro y que, sin embargo, si es auténtico y si ha sido trasmitido correctamente, es legible para los otros. No es entendible. Mirar un cuadro no es una cosa que pasa por la cabeza, es algo que va directamente a los sentimientos. No hay nada qué comprender.

¿Qué características ostentan los cuadros que componen esta muestra a diferencia de trabajos anteriores?
Miren, mi pintura nunca ha cambiado mucho. Siempre ha sido un trabajo hacia adentro. Un cuadro está basado en otro, y éste en otro anterior. Todos están vinculados.

¿Qué tendrían en particular estos cuadros?
En cierta manera oscura, no evidente, son un homenaje a Rembrandt, por los 400 años de su nacimiento. Y por eso la mayoría de los cuadros se llaman Ronda nocturna, como el cuadro de Rembrandt.

Usted es un melómano y un voraz lector. ¿Es muy importante que un artista se nutra de otras artes?
Claro. Miren, un artista tiene una convulsión por expresarse. Pero si el alma no está enriquecida por otras experiencias humanas y artísticas, literarias, musicales, cómo lo hace. Todo eso enriquece el campo de lo que uno tiene que expresar. Para los estudiantes de arte lo más difícil es terminar la carrera, porque la Escuela de Arte es un microclima en el que uno estimula al otro. Pero cuando uno termina la carrera se encuentra solo. Y eso es muy fuerte. Si uno no tiene un contenido, es muy difícil salir adelante. Por eso hay tantos estudiantes y tan pocos pintores.

¿Cómo ve el panorama político ahora?
Estoy más tranquilo. Me preocupo menos de la política. Con la dictadura me preocupaba mucho, siempre estaba protestando, tratando de ayudar a que se fuera ese chino siniestro. Ahora estoy más tranquilo, aunque, claro, fue un gran susto el que hemos pasado.

Humala estuvo cerca...
Pudimos caer en manos de Humala. Yo, que voté por Lourdes (Flores Nano), miro con horror que si ella hubiera pasado a segunda vuelta, Humala sería presidente. El APRA no iba a votar por Lourdes. Por lo menos no todo el APRA. De otro lado, yo siempre he admirado a Chomsky, pero no concibo que una persona tan inteligente pueda estar tan desinformada como para venir a hablar con Humala.

¿Qué expectativas le genera la actual administración?
Yo no creo que ningún gobierno del Perú en los últimos años haya llegado con mejores augurios que Alan García. Si él maneja con un poco de equilibrio y serenidad las cosas, esto puede llegar a cosas importantes. Pero hay estas cosas al costado, absurdas, como promover la pena de muerte, que es obsoleta, que no está en ninguna Constitución del mundo, salvo en algunos estados de EEUU. Es una pena cuyo error es irreparable. Además está el desdén al Informe de la CVR. Yo creo que ese Informe es el estudio más profundo que se ha hecho sobre la realidad peruana. Y los que lo niegan están perdidos, no saben en qué país viven. El arte y la vida

¿El arte es una especie de reducto para defenderse de la misma agresión que puede representar la vida o es también un encuentro de felicidad?
Es todo al mismo tiempo. Seguramente ser artista es tener la piel más delicada. Uno es más sensible a lo que pasa alrededor, bueno y malo. Y lo otro es aquella compulsión por expresarlo. Un impulso, como me imagino tienen los alcohólicos, es una adicción. Una necesidad y, al mismo tiempo, un apoyo. Yo no sé si hubiera podido sobrevivir cosas que me han pasado si no hubiera tenido la pintura.


DÓNDE Y CUÁNDO
Galería Forum
(Larco 1150, sótano, Miraflores)
Desde el 2 al 27 de noviembre

viernes, 27 de octubre de 2006

Entrevista a Gustavo Faverón

Gustavo Faverón, conocido crítico literario y administrador de un frecuentado blog de discusión de ideas, acaba de presentar Toda la sangre (Matalamanga, 2006), una importante antología de cuentos peruanos sobre la violencia política. A continuación una versión algo más larga de la editada que apareció en el diario Correo.

M. Eráusquin / C.M. Sotomayor

¿Qué criterios de selección has empleado en esta antología, teniendo en cuenta lo amplio del corpus consultado?
Gustavo Faverón: He leído decenas de libros de cuentos y he rebuscado archivos de revistas, de cuentos que no han llegado a aparecer en libros. Y he manejado varios criterios de selección al mismo tiempo. Una de las cosas que tuve en cuenta desde las primeras semanas de trabajo fue que el corpus iba a ser demasiado inmanejable si es que buscaba, por ejemplo, cosas escritas por gente que no eran escritores, en el sentido profesional de la palabra. Decidí rápidamente que la antología debía ser un libro que mostrara cuál es la reacción de la literatura peruana como institución. Se trata de cuentos de escritores profesionales. Hay también cierto criterio estético que pienso hay que tener cuando uno hace una antología literaria. Y obviamente el primer criterio es el temático.

Acá hay un tema muy puntual: estos cuentos que tienen que ver con la violencia y justamente no podemos desligarnos del contexto político actual...
Los políticos han dejado considerar el fenómeno de la violencia como una consecuencia de una cierta estructura social. Es como si dijeran: “fue un accidente, nos volvimos locos e hicimos una guerra que duró quince años”. Y ahora se pretende olvidar, pasar por alto todo eso; y la estructura social que provocó históricamente la violencia sigue allí.

Y, como adviertes en el estudio que antecede a los cuentos, pude volver a ocurrir...
En la medida en que no se haga nada para cambiar las condiciones que dieron lugar, primero, a que existiera Sendero Luminoso, y luego, que tuviera un cierto tipo de apoyo de un sector de la población en algún momento. Mientras no se cambie esa condición el hueco sigue allí y podemos caer de nuevo.

La comunidad cultural parece no tener armas para afrontar esta indiferencia...
La comunidad cultural como la llaman, tiene ciertas armas, lo que no tiene es, digamos, mucho alcance. Por un lado, se está disolviendo la idea clásica latinoamericana del intelectual, que es alguien que está con un pie en el mundo cultural y con el otro en la política. Y, por otro lado, lo cortas que son las armas de los escritores y artistas en una sociedad en donde tenemos los índices de lectoría más bajos de América Latina. Podemos hacer mucho ruido, pero nos vamos a escuchas nosotros.

Esta antología plasma, además, tu manera de afrontar la literatura...
Mi idea de que la literatura es, por excelencia, el terreno de la democracia, más que la política misma. Y eso me hizo concebir la antología como un lugar donde yo debía colocar también textos que no fueran políticamente afines con lo que yo mismo pueda pensar. Me parece que la literatura es uno de esos lugares donde no debe nunca haber censura, y todos los discursos deben ser escuchados.

¿Cómo se maneja el tema de la reconciliación en nuestra literatura?
Hay varias obras literarias de escritores peruanos, durante los últimos años, en donde de alguna manera brilla una especia de esperanza de reconciliación. Desde ópticas muy distintas, está la novela breve de Julio Ortega Adiós, Ayacucho, o la versión teatral que hizo Yuyachkani. Como que alumbran una especia de camino lejano y borroso hacia la reconciliación. Esa figura final de este personaje que ha sido destrozado por el ejército, que está muerto en vida y que sólo tiene la mitad de su cuerpo y llega a la Plaza de Armas de Lima, y entra a la Catedral y decide reemplazar la mitad de los huesos que le faltan a él con los huesos de Francisco Pizarro, aún sabiendo que quizás no sean los huesos de Pizarro; pero es simbólico que el cuerpo que se va a formar es un cuerpo cuyo esqueleto va a estar compuesto por la mitad de este conquistador español y la mitad de esta víctima del terrorismo, que es un campesino ayacuchano. Allí hay una nueva propuesta de mestizaje como esperanza final.

domingo, 15 de octubre de 2006

Carlos German Belli: nuevos asedios críticos

Carlos Germán Belli es un poeta notable e insular. Un poeta dueño de una voz muy particular, celebrado con mayor devoción fuera de nuestras fronteras. En Chile lo distinguieron, no hace mucho, con el premio Pablo Neruda de poesía. Acá, en el Perú, como una manera de homenajearlo, acaba de aparecer Asir la forma que se va. Nuevos asedios a Carlos Germán Belli (Fondo Editorial de la UNMSM, 2006). El libro - que recoge ensayos de Ricardo González Vigil, Oscar Hahn, José Miguel Oviedo, David Sobrevilla, Elio Vélez, entre otros- ha sido compilado por el académico Miguel Angel Zapata, quien es catedrático de Literatura Latinoamericana en un Hofstra University, Long Island, Nueva York. Aquí un breve diálogo con él.

¿Cuál es la principal virtud de la poesía de CGB?
Una de las principales virtudes de la poesía belliana es la recombinación de elementos de la tradición con los ideales de la vida moderna. Pero esto no queda ahí. Garcilaso, por ejemplo, lo hizo muy bien con la poesía italiana. Belli lo ha hecho no solo con la poesía italiana (Petrarca, es uno de ellos) sino con poetas como Gongora, Arnaut Daniel o Theodore Roethke. Su combinatoria consiste en revitalizar la poesía con el tono y el giro peruano, muy típico en Belli, y no preocupándose solamente en al forma o la rotura del lenguaje, sino en una profunduzación del aspecto humano, la vitalidad del reencuentro con el ser.

¿A qué atribuye el hecho de que tenga un mayor reconocimiento afuera que acá en el Perú?
En el Peru -por ciertas taras ancestrales- la gente suele relacionar la calidad de la poesía de un poeta con su personalidad, y a veces hasta con aspectos étnicos. Eso es fatal. Belli es un poeta jovial pero parco. No esta en el circo de la fama ni la adulación. Los estudiosos de la poesía que viven fuera del Perú sólo se basan en la calidad de sus poemas, y no en si Belli es "buena gente", o si bebe mucho o baila, o cuenta buenos chistes. Entonces, la reacción inmediata del envidioso lector peruano se sobresalta porque a Belli se le estudia muchísimo fuera del Perú. Lo peor es que no entiende por qué. Así le pasó a César Vallejo y a César Moro. No a Eguren ni a Sologuren, ni a Eielson. Todos estos poetas de alta calidad, y con mucha suerte en el Perú.

¿Qué nuevas lecturas acerca de la poética de CGB destacaría del libro?
Esta el nuevo acercamiento del poeta uruguayo Eduardo Espina que habla ya de una "escritura" Belli, considerándolo un raro como lo fueron en su tiempo, Herrera y Reissig, Vallejo, y Girondo. El mundo no se disuelve en la poesía de Belli, esta cada vez mas presente. También esta el magnifico ensayo del critico español Luiz Sainz de Medrano y del poeta venezolano Eugenio Montejo, entre otros. De lo que trata de presentar en general el libro es que Belli es un poeta moderno, fuera de lo común.

domingo, 8 de octubre de 2006

Gustavo Faverón y Toda la sangre

Ezio Neyra me comentó hace unos días sobre la próxima publicación de Toda la sangre, una antología de cuentos y relatos sobre la violencia política realizada por Gustavo Faverón. El libro, que será presentado el 19 de octubre, lleva, además de un ensayo del propio Faverón, un epílogo de Félix Reátegui.
Hoy, en El Peruano, Ernesto Carlín entrevista a Gustavo Faverón. Interesante entrevista que puede verse, además de en la edición On line del diario oficial, en el blog de Carlín que lleva por título Tanque de Casma, en alusión a un conocido delantero del Sport Boys (club del cual, deduzco, Carlín es aficionado. Esperomos que este importante club pueda permanecer en primera división. ¡Vamos Boys!).

miércoles, 4 de octubre de 2006

Edwin Chávez

Autor del afiatado conjunto de cuentos 1922 (Estruendomudo, 2005), Edwin Chávez ha abierto su blog personal que lleva por nombre Máquina para hacer pájaros (tomado, supongo, de la segunda banda del gran Charly García -posterior a Sui generis y anterior a Serú giran-).

Ritual sonoro con Charlemagne Palestine

Escribe CARLOS M. SOTOMAYOR

En el mundano acto de la imitación se encuentra el origen de todo. Incluso del arte. Charlemagne Palestine aún estaba lejos de ser el reconocido músico experimental que es hoy cuando, con apenas cinco años de edad, emulaba las desgarradoras interpretaciones del cantante Johnny Ray. Más allá del estilo netamente musical de Ray, lo que seducía al pequeño Palestine era aquella manera tan sui géneris de cantar. “Tenía problemas físicos, espasmos faciales. Era como una danza antigua y extraña del dolor”, recuerda Charlemagne. Considerado uno de los representantes más conspicuos del minimalismo musical de la década del sesenta, Palestine es, sin lugar a dudas, una pieza clave para entender la música experimental del siglo XX. Además de ser influencia innegable de músicos posteriores como Sonic Youth, por ejemplo, y referencia ineludible de todos los músicos experimentales que han devenido desde la década del noventa hasta la actualidad. En el plano académico, su trabajo ha sido exhibido en la Bienal de Venecia, el Museo Whitney de Arte Americano de Nueva York, el Museo de Arte Moderno de N.Y., el Moderna Museet de Estocolmo y el Centre d´Art Contemporain de Ginebra, sólo por citar algunos lugares. Pero es, quizás, en aquella primigenia experiencia, narrada al principio, donde radicaría su vocación por el tamiz antropológico de la música. “Aprecio muchísimo todo aquello que el ser humano hace en términos de producción cultural y comunicación, de manera que mi interés por los rituales y las danzas de todo el mundo ha sido algo que se ha visto acompañado por mi interés por la historia y la danza de la música folklórica de Occidente”, señala el músico, sentado en una de las bancas de la capilla de la Penitenciaría de la iglesia de San Pedro, en Lima, donde ofrecerá hoy un concierto/performance al pie del altar. Palestine contará con un piano de cola, su voz y la majestuosa acústica de aquel espacio sacro que data del siglo XVII. No será la primera vez que Palestine se presente en una iglesia, por el contrario, es casi una constante en su trayectoria artística. “Cuando era niño había muchas sinagogas. La construcción de las sinagogas está influenciada por la construcción de iglesias –nos cuenta el músico judío–. Además, Cristo es mi primo. Es como visitar a mis parientes. Si las iglesias no están asustadas de mí, yo tampoco de ellas”. En el trabajo de Palestine, como en el de varios artistas, hay una búsqueda de lo sagrado. Este concierto/performance vendría a ser, entonces, la invitación a una liturgia musical, a una exaltación total de los sentidos.

MAS DATOS
Capilla de la Penitenciaría de la iglesia de San Pedro
(Jr. Azángaro 451, Lima)
Hoy (19.00 horas)
Ingreso libre, previa inscripción en http://centro.fundaciontelefónica.org.pe/formulario.asp?num=2

martes, 3 de octubre de 2006

Luis Jochamowitz: Ultima noticia

Escribe CARLOS M. SOTOMAYOR

Leer periódicos antiguos se ha convertido para Luis Jochamowitz en casi un ritual. Conocido habitué de la hemeroteca de la Biblioteca Nacional, Jochamowitz ha desempolvado, cual arqueólogo del papel, historias que parecían cruelmente destinadas a perecer en el olvido. El las ha rescatado e insuflado vida nueva a través de su propia prosa. Así han aparecido libros valiosos como El descuartizador del Hotel Comercio (1995) o Vladimiro (2002), sólo por citar un par de títulos. Ultima noticia (Aguilar, 2006) ha sido también pergeñado a partir de las pesquisas que el autor suele realizar en esas travesías al pasado. “Leer periódicos antiguos es algo que hago desde hace mucho tiempo, y siempre con fines instrumentales, buscando información. Esta vez como que me liberé de eso, seguí leyendo periódicos pero sin buscar nada, aunque falsamente, claro, porque en realidad estaba buscando qué escribir”, confiesa Jochamovitz. El libro presenta una serie de textos breves extraídos de periódicos que datan de fines del siglo XIX y principios del XX, la mayoría de los cuales Jochamowitz presenta sucintamente. No se trata de noticias pintorescas. El autor es enfático: “Si tú vieras las noticias pintorescas que hay en la época... son mucho más disparatadas. No me gusta la idea de noticias pintorescas porque no son cosas excepcionales, son cosas que están dichas en una columna o son parte de una noticia. Algunas sí son muy raras, pero no buscan lo pintoresco, sino lo rutinario, lo cotidiano. No hay algo de pintoresco, pero sí de asombro”. En uno de los textos, fechado en 1927, el redactor de la época da cuenta del fin de los caballos en las carrozas fúnebres ante la construcción de la Avenida del Progreso. “Más importante para mí –apunta Jochamowitz– es que el redactor no se diera cuenta del hecho que estaba ocurriendo. No es tan importante que desaparezcan los caballos sino que el redactor, como nos sucede a todos cuando vivimos el presente, no se dé cuenta de que está viviendo la historia”. En otro texto se narra los pormenores que giran en torno a la primera vez que se va a utilizar una aspiradora en el Congreso de la República. “Se trata de la primara aspirada -detalla Jochamowitz-. La tensión está puesta en el aburrimiento del día sábado en que se hace una exposición y se va a usar la máquina aspiradora en el Congreso. Claro, se describe vagamente la máquina, nunca se dice aspirar, el lector tiene que juntar las piezas. Pero así es, pues no te habría emocionado asistir a la primera aspirada (ríe), nadie se da cuenta de eso”. El libro es un compendio de textos cortos. “Es la discreción en papel -explica Jochamowitz-. Es un librito, y me gusta, me enorgullezco de eso, no hay modestia verdadera, porque abundamos en libros enormes, totalizadores. Ya no se hacen esos libros. La lectura es un acto de tolerancia, de buena educación, cada vez más rara. Por eso cada vez se lee menos. Cómo le vas a pedir a alguien que te acompañe, que se meta en lo que haces y que te lea; eso es un gesto de buena educación enorme, de espíritu de tolerancia, entonces, lo menos que puede hacer el autor es responder a eso con buenas maneras también, como, por ejemplo, con la brevedad y la claridad”. Ultima noticia no es sólo un libro breve, condensa entre sus páginas una variedad de aristas y expone, casi sin proponérselo, una reflexión sobre la capacidad de mirar, proyectarse y asumir lo efímero de la existencia.

PERIODISMO DEL AYER
Sumergirse en mares extensos de papel amarillento por el inexorable trascurrir del tiempo le ha dado a Jochamowitz la propiedad de tumbarse uno de esos mitos que anidan en la ignorancia. “No es cierto eso de que los periodistas de antes haya sido mejores –aclara–. Por supuesto, estaban Mariátegui, Valdelomar, grandes cumbres, pero en los periódicos de la época encuentras erratas, barbarismos; están muy mal escritos. Supongo que sería también por el nivel cultural de ese tiempo”.

viernes, 29 de setiembre de 2006

Antígona en el Británico

Escribe CARLOS M. SOTOMAYOR

Bien dicen que las tragedias nunca vienen solas. En el caso de Antígona, la suya viene precedida por una seguidilla de desgracias que encuentran la génesis del infortunio en una antigua maldición vertida a su abuelo Layo. Antígona deberá cargar, así, sobre sus hombros y su psiquis, aquel tortuoso linaje. Fruto de la incestuosa relación que tuvo Edipo con Yocasta, su propia madre, Antígona no sólo tuvo que padecer la muerte de éstos: tiempo después tendría que sufrir la de sus hermanos, enfrentados en una cruenta y destemplada lucha.
Sófocles, aquel célebre poeta griego que se dio el lujo de vencer en un concurso teatral ateniense al gran Esquilo (468 a.C.), escribió, según exegetas, más de un centenar de tragedias. Apenas se conservan siete: Antígona es una de ellas.
Gracias a una producción de la Asociación Cultural Peruano Británica, esta mítica pieza del teatro griego será puesta en escena, bajo la dirección de Roberto Angeles, desde este sábado en el teatro Británico de Miraflores.
Roberto Angeles ha demostrado, a lo largo de su extensa trayectoria, igual destreza a la hora de abordar tanto una pieza contemporánea como una clásica. No hace mucho dirigió, por ejemplo, El mercader de Venecia de Williams Shakespeare.
Tras una serie de trabajos realizados con solvencia, Antígona se tornaba, quizás, como una deuda pendiente. “Esta fue la primera obra que me impactó muy fuertemente cuando yo tenía 21 o 22 años y era alumno en la Escuela de Teatro de la Universidad Católica –confiesa Angeles–. En ese entonces, y quizás porque era muy joven, me quedé fundamentalmente con el contenido político. Pero luego de leer nuevamente a Sófocles y otras versiones como la de Brecht, e incluso otras versiones sobre el mismo mito escritas por otros poetas trágicos griegos, empecé a entender otros aspectos muy atractivos como el de la necedad del poder, el deseo por cumplir los ritos, las costumbres, y un explicable atractivo que se siente por algunas personas aunque éstas puedan estar muertas. Eso me conmueve, me atrae y también me da un poco de miedo”.
El argumento de la obra toca fibras sensibles para una sociedad como la nuestra. Dos hermanos, Etéocles y Polínice, se dan muerte entre sí, uno defendiendo Tebas y el otro atacándola. El primero es enterrado con los honores, mientras que el segundo es condenado a permanecer insepulto. “En este contexto nuestro, acá en el Perú, en donde aún tenemos que saldar nuestras heridas después de una guerra fraticida, esta obra clásica sin mayores añadidos contemporáneos pareciera engarzar”, señala Angeles.
Entre el reparto de actores destaca, por ejemplo, Alfonso Santisteban quien encarna a un imperturbable y tirano Creonte. Carlos Tuccio, Sofía Rocha, Gonzalo Molina y Mariano Sábato completan el reparto principal interpretando a Corifeo, Ismena, Polínice y Etéocles, respectivamente. Pero es Fiorella de Ferrari quien ha asumido el reto de escenificar a Antígona (hace poco hizo con acierto el protagónico de El perro del hortelano). La propuesta la tomó de sorpresa, según nos cuenta Fiorella: “Todavía no lo creo. Es un personaje que me ha demandado mucho a nivel físico y emotivo. Este personaje es hermoso, posee una complejidad increíble”. El resultado es favorable, sin duda, como todo el montaje en sí. No es descabellado aventurarse a decir que se trataría de uno de los montajes más importantes del año. Todos apuntan a eso, y eso ya es bastante.

miércoles, 27 de setiembre de 2006

Camilo Fernández Cozman estrena blog

El poeta, crítico literario y catedrático Camilo Fernández Cozman acaba de inaugurar su blog La soledad de la página en blanco. Camilo comparte aquí algunos de sus rigurosos y agudos ensayos literarios. El nombre ha sido tomado del título de su último libro publicado por el Fondo Editorial de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la UNMSM (conjunto de ensayos sobre poetas peruanos). Como se recuerda, Camilo obtuvo el año pasado el Premio de Ensayo de la UNFV con un trabajo sobre la poesía de José Watanabe. A Camilo lo conocí hace muchos años (1990, si mal no recurdo) y a él le debo mi primer acercamiento serio a la literatura.

martes, 26 de setiembre de 2006

Guillermo Thorndike y su libro sobre Miguel Grau


La amistad con Guillermo Thorndike (en mi oponión: dueño de una las prosas más brillantes del periodismo peruano) me permitió conocer, hace algunos años atrás, aquel ambicioso proyecto de escribir un libro sobre la vida del ilustre marino. Gracias al Fondo Editorial del Congreso de la República, aquel proyecto se ha plasmado en tres tomos: Los hijos de los libertadores, La traición y los héroes y Caudillo, la ley. Iniciador en el Perú de la No ficción con el libro El año de la barbarie, Thorndike realiza, como lo señala José Agustín de la Puente en el prólogo, "una síntesis de rigor erudito y creación literaria".

Fenómeno Houellebeq


Michel Houellebecq no puede ocultar su maravillosa tendencia a abarcarlo todo. Quiso incursionar en la música y grabó un disco titulado Presencia humana en el año 2000. Participó de manera tan directa en la edición de su última novela, La posibilidad de una isla (Alfaguara, 2005), que él mismo se encargó de ilustrar la portada con una fotografía de su propio lente. El más reciente capricho de este irreverente francés, autodenominado el Zaratustra de la clase media, era llevar al celuloide La posibilidad de la isla. Y como la autosuficiencia siempre viene enmarrocada con la arrogancia, Houellebecq se dio el lujo de amenazar al Grupo Hachette, al que pertenece la editorial Fayard que publica sus libros. El escritor dejó de lado cualquier tipo de sutileza. Fue claro y contundente: exigía el financiamiento de la mitad de la película; caso contrario, “ningún otro libro mío será publicado por una editorial del Grupo Hachette en ningún país”. Con un nada deleznable respaldo que le otorga el ser un autor best-sellers –especialmente por su última novela–, la respuesta de aceptación no tardaría en aparecer. Se dice, incluso, que el mismo Houellebecq dirigiría la cinta.

El amor después del amor
Polémico por naturaleza, Houellebecq tuvo que responder en los tribunales una demanda por haber calificado de “estúpida” a la religión musulmana en su novela Plataforma (Anagrama, 2002). Antes de la publicación de La posibilidad de una isla, algunos críticos franceses tuvieron acceso a la novela. Como resultado de esto, la expectativa, en medio de una polémica desatada entre adeptos y detractores, creció en niveles insospechados. La novela es, finalmente, un éxito comercial e, incluso, algunos críticos la catapultan como la mejor.
La posibilidad de una isla se plantea como el testimonio irrefutable del derrumbe de una civilización. Daniel (o Daniel1), el personaje-narrador, es un comediante nihilista que hurga en los peores instintos del ser humano para urdir sus exitosos espectáculos. Su relato de vida se intercala con los de Daniel24 y Daniel25, neohumanos clonados del Daniel original, que habitan un planeta, dos mil años después, poblado con estos especimenes que, en el máximo grado de aislamiento, sólo se comunican entre sí a través de una suerte de internet avanzado.
Sin embargo, más allá de esta visión apocalíptica del futuro, la novela es también una profunda reflexión sobre el amor, el sexo y la vejez. Así, por ejemplo, la dicotomía entre amor y sexo se ve plasmada en las dos mujeres que marcan la existencia del protagonista: Isabelle y Esther. La primera, contemporánea suya, lo ama pero está negada al disfrute del sexo, la segunda, mucho más joven, por el contrario, se entrega sin reservas al placer, pero parece imposibilitada para el amor. Los últimos años de vida de Daniel1 son una confrontación constante con su propia vejez, potencializada por su relación con una joven y alocada Esther. “El deseo sexual no sólo no desaparece, sino que con la edad se vuelve cada vez más cruel” (p.286).
Houellebecq se ha convertido en un fenómeno que excede los predios literarios. ¿Quién es, finalmente, este francés singular, oriundo de la isla Reunión? Algunos datos biográficos nos dan cuenta de una infancia difícil, signada por el abandono materno y por el maltrato de sus compañeros del internado. Quizás la clave radique en una frase suya que puede leerse en su blog personal: “Hasta la muerte seguiré siendo un niño abandonado, aullando de miedo y de frío, hambriento de caricias”. Y en un mundo como el actual, como no ansiar un poco de afecto. (CARLOS M. SOTOMAYOR)


*Publicado en el diario Correo (25.09.2006)

Pablo Guevara


El poeta Pablo Guevara, según me ha escrito Percy Encinas -y según lo señalan también Iván Thays, Paolo de Lima, Gustavo Faverón- está delicado de salud. Por ello se está solicitando la donación de sangre, plaquetas, o ambas. El poeta está internado en el hospital Rebagliati (Av. Salaverry).
Se pueden comunicar con Diego Guevara (hijo de Pablo) al teléfono 9858 2958 ó 273 3171 (8 p.m.) o
con su esposa Hanne de Guevara: 231 1343. O pueden escribir a los correos
cuencalurin@yahoo.es
lacolision@hotmail.com.

jueves, 21 de setiembre de 2006

Jorge Villacorta


A través de los blog de Iván Thays y de Paolo de Lima me he enterado de la actividad que se realizará en favor de la salud del destacado crítico de arte, Jorge Villacorta.

miércoles, 20 de setiembre de 2006

Entrevista a Héctor Ñaupari

Para Héctor Ñaupari, el erotismo no es ajeno al ámbito matrimonial. Rosa de los vientos (Santo Oficio, 2006), su segundo libro, plantea una reflexión al respecto a través de versos que sugieren una travesía por el cuerpo.
Carlos M. Sotomayor: En tu primer libro, En los sótanos del crepúsculo, se percibía una tendencia erótica en varios poemas. En Rosa de los vientos, por el contrario, el erotismo es el motivo central y totalizador del libro. ¿Cómo asumes esto?
Héctor Ñaupari: Bueno, en primer lugar fue un consejo que me dio Antonio Cisneros cuando apareció mi primer libro. Eso fue un primer impulso. La primera reflexión sobre este Rosa de los vientos data del año 2000. Yo estaba en Europa; los términos de la soledad y la distancia hacen que uno evoque muchas cosas. El primer origen del libro es una evocación de naturaleza amorosa y erótica. El libro es sobre todo, y está un poco sintetizado en el epígrafe de Giocanda Belli, una travesía por el cuerpo y el cuerpo viene a ser la Rosa de los vientos.
CMS: ¿No hay una presencia marcada del erotismo en la poesía peruana?
HÑ: Si no me traiciona la memoria, creo que no se ha hecho en el Perú, por lo menos no desde un punto de vista establecido como un guión, con una reflexión sincera sobre el erotismo. Algunos pueden citar, por ejemplo, la poesía de Verástegui, sobre todo el Angelus novus o Monte de goce. Yo reconozco la influencia de Verástegui, rescato de él la reflexión que hace de su relación matrimonial. Retomo esa idea pero con otro sentido, con un erotismo menos explícito, más implícito, más establecido en las metáforas que dicho con las palabras del texto. Yo creo que el erotismo explícito pierde en literatura.
CMS: ¿Cómo te ubicas respecto de la tradición poética peruana?
HÑ: Yo intento ofrecer una síntesis dialéctica de la tradición que me antecede, porque en principio me embebo de muchos autores peruanos: Calvo, Bendezú, Varela, Verástegui, Cisneros. Yo me reconozco como tributario de la poesía de Calvo, de Varela y de Bendezú en la medida que reflejan más la literatura que yo quiero hacer y que reflejan el espíritu de Rosa de los vientos. Y digo una síntesis dialéctica en la medida que, al momento de ser tributario de esa literatura, al mismo tiempo intento ponerme sobre los hombros al gigante (la tradición poética) y tratar de sacar un nuevo filo de la temática que ellos disponen.
C: En el libro no sólo se toca el erotismo sino también el matrimonio. Resulta curioso porque siempre se tiende a relacionar el erotismo con las relaciones furtivas, al margen.
HÑ: Yo sí creo, o al menos tengo la convicción, que el erotismo que se puede vivir de mejor manera es el que surge de la complicidad del matrimonio, porque en ese sentido uno también intenta poner una veta distinta. Y creo que está orientado hacia mi propio carácter: yo sí creo en la naturaleza vivífica del matrimonio como fuente no sólo de comunión de criterios y de metas, sino como la posibilidad de hacer dentro de él una buena literatura. Yo creo que se debe despejar al erotismo de esa especie de leyenda negra, que lo persigue como una sombra, que es este hálito prohibido que tiene el hecho del descubrimiento. Yo en realidad creo que así como uno puede estar viejo para los estudios, o para las cosas de la juventud, para lo único que uno no envejece es para el asombro. Y si se da esto, entonces el matrimonio es un descubrimiento permanente. En consecuencia, yo intento reivindicar la figura del pater familia, alrededor de la cual gira la vida matrimonial.
CMS: ¿Crees en la inspiración de los poetas?
HÑ: La inspiración es una parte importante de la literatura en general. Pero yo siempre he descreído de la imagen del poeta que está a la espera de algo, en donde es un autor pasivo respecto de las evocaciones que vienen hacia uno. Por el contrario, la literatura es un quehacer permanente y por lo tanto, para que uno haga una buena literatura, uno debe dotar a esa inspiración de un ejercicio racional.

viernes, 15 de setiembre de 2006

Cats en La Salle


Un gato. Dos gatos. Varios gatos maullando y cantando en un escenario plagado de luces de neón. Movimientos felinos, expresividad desbordante y un ritmo sorprendente. Así se podría resumir el accionar de estos jóvenes talentos que han logrado, en base a denodado esfuerzo y muchas horas de preparación, sacar adelante un obra tan complicada como el célebre musical Cats.
“Complicado”. Eso fue lo que recuerdo haber exclamado, colmado de asombro, cuando Ericka me comentó, a fines del año pasado, que planeaban con la dirección académica, llevar a escena, por los 80 años del colegio, el musical Cats. Por suerte Ericka no rehuye a los retos. Y, por suerte, los chicos tampoco. Lo demostraron hace dos años, cuando montaron por primera vez una obra interpretada exclusivamente por alumnos. Aquella vez escenificaron La importancia de llamarse Ernesto de Oscar Wilde (2004) y al año siguiente, en el 2005, elevaron la vara de dificultades con la presentación de Sueño de una noche de verano de William Shakespeare.
He sido testigo, distante y al mismo tiempo cercano, del largo proceso. Trabajo que ha dado como resultado la lograda puesta en escena que puede verse hasta este domingo, a las 7:30 de la noche en el teatro del colegio La Salle. Dirigidos por Ericka y bajo los lineamientos de Jackeline Quino, los chicos han desarrollado muy bien sus gatunos personajes.

Leyenda: Daniela Ochoa en baile felino.



domingo, 10 de setiembre de 2006

Entrevista a Renato Sandoval


Además de celebrado traductor e infatigable editor, Renato Sandoval es desde hace varios años –sobre todo desde Nostos– un poeta importante. Tomando como punto de partida un texto perteneciente a la poesía oriental, Sandoval nos entrega Suzuki blues (Lustra editores, 2006), un logrado y personal conjunto de poemas.
CARLOS M. SOTOMAYOR: A diferencia de otros libros tuyos en donde se percibía un acercamiento a la tradición occidental, en Suzuki blues hay un diálogo con la oriental...
RENATO SANDOVAL: He estado sumergido desde hace muchos años en lo oriental, tanto por el lado literario como por el lingüístico. Hace años estudié japonés, por ejemplo. Y también en la cuestión filosófica del budismo zen, pero obviamente interpretado muy a mi manera. Y claro, en este libro hay una expresión y búsqueda consciente. Pero creo que en otros libros anteriores también la había, pero no de modo tan explícito como en este caso.
CMS: La actitud de algunos autores, que reniegan de la tradición, muchas veces se debe en realidad a un desconocimiento...
RS: Tienes razón, mucha gente rechaza algo antes de haberlo conocido, ya sea por prejuicio o por deficiencia, por flojera o por falta de tiempo (ríe). Para mí siempre hay que tener un conocimiento de causa de las cosas. Lo que importa es cómo te sitúas frente a esas distintas tradiciones y en qué cosas puedes decir algo personal. No se trata de repetirlas o imitarlas. Ese es el reto.
CMS: En Suzuki blues, los poemas han surgido inspirados en un determinado texto oriental.
RS: Así como es un diálogo con cada tradición, hay un intento de ir siempre más allá y plantear mi propio punto de vista. Y obviamente si el lector conociera el texto en el cual está inspirado, “aprovecharía” más la lectura. Sin embargo, este no es el caso; es que los poemas funcionan por sí mismos.
CMS: El arte de la contemplación, muy vinculado a lo oriental, está presente en el poemario, pero enriquecido con otra visión.
RS: La idea del paisaje asimilado o visto como algo externo, pero que se va a terminar procesando dentro de uno. Claro, es un paisaje tanto a lo oriental como a lo occidental. Están las calles, el semáforo, el smog, y también todos los motivos de la naturaleza convencional que también tenemos acá; y, por otro lado, que yo mismo me figuro y refiguro en un intento de diálogo no sólo con la tradición poética, sino también con el mundo de las imágenes y de las ideas.
CMS: También se percibe una indagación por lo efímero del ser humano.
RS: La fugacidad, la “impermanencia” del tiempo. Y, por otro lado, no es en sí mismo algo oriental. En todos los tiempos, en todas las épocas, en todas las culturas, está la muerte, la vida, el paso del tiempo, el deterioro. El caso de los zen, que tiene que ver con la tradición de China, Corea, la cuestión marcada, explicitada en el sentido de que debe haber una reacción frente a esa confrontación con la “impermanencia”. Te desesperas, te angustias, te metes en un callejón sin salida: esto es lo que occidentalmente pasaría. O, según el zen, encuentras una especie de equilibrio, que es a fin de cuentas la sabiduría. Esto es lo difícil de conseguir. En este libro presento muchas circunstancias que pueden llevar fácilmente a la desesperación, pero busco una alternativa. El problema es que no siempre lo logro. Ahí es que queda esa contradicción permanente que se expone en muchos de los poemas. Ese sería, para mí, su originalidad. Porque no son poemas zen.
CMS: Además de poeta, se te conoce como un reconocido traductor. ¿Cómo surge esa afición?
RS: Es más producto de toda una curiosidad. He viajado, y eso me ha permitido ver literatura en otros idiomas y en las lenguas originales. De ahí a querer compartir esas lecturas y, por lo tanto, traducir no es una cuestión muy fácil.
CMS: En Lima no siempre se encuentran traducciones óptimas.
RS: La oferta en el mercado es limitada y no te ofrece muchas opciones. El 60% o más de lo que lees en tu vida son traducciones. Imagínate que si no han traducido bien, como ocurre en la mayoría de los casos, no tenemos certeza de haber leído a los verdaderos autores y no a los traductores (ríe).
CMS: Muchos recuerdan tu labor editorial con Nido de cuervos...
RS: Bueno, Nido de cuervos ha renacido. Acabo de sacar un libro de cuentos de Canadá, pero de la zona de Quebec, un lugar del cual hasta donde yo sé nunca ha salido nada traducido al español. Con ese libro vuelvo a las andadas, más otros libros más que estoy preparando. Y también voy a volver a sacar la revista Fórnix.

jueves, 7 de setiembre de 2006

Ampuero en Planeta (y en Estruendomudo)


La noticia viene directamente desde el Moleskine de Iván Thays. Fernando Ampuero, quien publicó no hace mucho un libro de cuentos con Alfaguara, acaba de fichar por la editorial Planeta, con la que publicará, en octubre próximo, según adelanta Iván, una novela que llevará el trasgresor título de Puta linda. Asimismo, tengo entendido –gracias a Alvaro Lasso y Oswaldo Tamayo– que bajo el sello Estruendomudo saldrá pronto una reedición de la novela Miraflores melody.

miércoles, 6 de setiembre de 2006

El regreso de Nido de Cuervos


Una estupenda noticia. La editorial Nido de Cuervos, dirigida por el poeta y traductor Renato Sandoval, vuelve a la palestra con La mano de Dios, una antología del cuento quebequense contemporáneo. "En concreto -cuenta Renato-, se trata de una selección de veinticinco cuentos de sendos escritores canadienses de la zona de Quebec realizada por Gaëtan Lévesque, director de la editorial XYZ éditeur". La traducción ha sido trabajada por él y por Guillermo Niño de Guzmán.

Los futuros lanzamientos, programados para este año son:
- El sentido de los límites (cuentos), de Carlos Schwalb.
- Por eso trato con ladrones (poesía), de la finlandesa Eira Stenberg.
- Fórnix, revista de creación y crítica nº 5

Castro finalista en Concurso de novela de La Nación

Mi amigo Pepe Güich me acaba de informar que el escritor peruano José Castro Urioste, que reside en Chicago, ha sido seleccionado entre los cinco finalistas en el concurso organizado por el diario La Nación de Buenos Aires y la editorial Sudamericana. Según me cuenta, la novela de Castro fue elegida entre 244 manuscritos procedentes de distintos países. El jurado estuvo compuesto por Carlos Fuentes, Tomás Eloy Martínez, Griselda Gambaro, un representante de La Nación y otro de la Editorial Sudamericana. Castro publico hace poco en Lima el libro de crítica literaria De Doña Bárbara al neoliberalismo: escritura y modernidad en América Latina.

domingo, 3 de setiembre de 2006

Nueva novela de Jorge Volpi


La editorial Alfaguara ha anunciado en su portal que la nueva novela del escritor Jorge Volpi saldrá a la venta en España este 13 de septiembre (estaremos atentos cuando llegue a librerías limeñas). La novela, que lleva por título No será la Tierra, cierra la Trilogía del siglo XX que Volpi empezara con En busca de Klingsor y que continuara con El fin de la locura. No será la Tierra narra, según adelanta Alfaguara, “las grandes transformaciones de nuestro tiempo: la caída del Muro de Berlín, el golpe de Estado contra Gorbachov y el ascenso de Yeltsin, la guerra bacteriológica y el Proyecto Genoma Humano. Relato científico, fábula detectivesca, suma de géneros, esta novela de Jorge Volpi es una fascinante exploración de la avaricia que mueve al ser humano a la vez que un despiadado examen de la pasión y el egoísmo que dominan a nuestra especie”.