martes, 16 de setiembre de 2008

Entrevista a HERNÁN RIVERA LETELIER


Durante el día era un trabajador más en una mina. Sin embargo, por las noches tenía una actividad secreta: escribir poesía. Una rutina que luego de 30 años se quebró cuando, animado por un médico amigo, decide participar en concursos literarios y empieza a ganarlos. Conversamos con Hernán Rivera Letelier a propósito de la publicación en Lima de su novela Mi nombre es Malarrosa (Alfaguara, 2008).

Entrevista CARLOS M. SOTOMAYOR

Usted trabajaba en la mina y sin embargo nadie sabía que por las noches escribía versos.
Claro, en la mina no le decía a nadie que escribía poesía, porque en la mina eran todos machos y la poesía era cosa o de señoritas o de maricones. Entonces, escribía a escondidas.

Hasta que conoce a una persona que sería clave en su vida...
Claro, allí en el campamento en el que vivía pensaba que era el único tipo interesado en la literatura. Es decir, pensaba que era el único que leía y escribía. Y de pronto descubro a un tipo que no trabajaba en la mina sino en el hospital del campamento. El tipo leía y nos hicimos muy amigos. Él me prestó libros. Yo conocí a Vargas Llosa por él, por ejemplo. Conocí a García Márquez, a Lezama Lima, por él.

¿Y a él le mostró sus poemas?
Sí, me atrevo por primera vez a mostrarle los poemas a alguien. Y me dice: Esto está muy bien, hay que mandarlo a un concurso. Había en Santiago un concurso de poesía y él mismo se encargó de pasármelo a máquina. Y fue así que me di a conocer como poeta, pues me gané el premio. Y me acostumbré a enviar mis poemas; participé en 27 concursos y gané 26. Y no paré nunca más. Pero él fue como mi descubridor.

¿Cómo se llegan a enterar sus compañeros de la mina que usted era poeta y cómo reaccionan?
Cuando apareció la noticia del premio en los diarios, todo el mundo se enteró. En la mina se enteraron de que tenían un compañero de trabajo que escribía poesía. Y en cualquier parte de Chile el apodo que le hubiesen puesto a ese compañero de trabajo hubiese sido el Pablo Neruda; menos en la mina: allí me pusieron el Gabriela Mistral.

¿Cómo decide empezar a escribir novelas?
Después de casi 30 años de trabajar en la mina, yo salto de la poesía al cuento corto. Cuentos muy cortos, de dos páginas el más largo. De pronto me pongo a escribir un cuento que yo calculaba iría a tener 20 páginas. Y era un desafío tremendo escribir un cuento de 20 páginas. Y cuando llegué a la página 40 y me di cuenta de que quedaban muchas cosas que contar, me di cuenta de que era una novela. Paré y empecé de nuevo ya pensando en una novela. Y me demoré cuatro años en terminarla.

¿Cuatro años?
Es que trabajaba en la mina, llegaba a la casa cansado como perro y me quedaba muy poco tiempo para escribir, pues debía luego madrugar: todos los días me debía levantar a las 5:30 de la mañana. Me quedaba poco tiempo, pero ese poco tiempo lo utilizaba para escribir la novela.

Se trata de La reina Isabel cantaba rancheras, ¿verdad?
Sí, y cuando la terminé la mandé al Concurso Nacional de Novela, en el que concursan todos los grandes, las vacas sagradas, como se diría. Y lo gané. Y luego Planeta me publicó el libro. Luego, como el libro empezó a ser traducido fuera de Chile, pude dejar de trabajar en la mina, a los 45 años. Y desde allí me dediqué sólo a escribir. Ahora me levanto y estoy desocupado para escribir, no le trabajo un puto día a nadie después de 30 años de explotación.

En sus libros el desierto es una constante, y Mi nombre es Malarrosa no es la excepción.
Sí, esta es mi novena novela contando el mismo paisaje, con personajes que incluso saltan de un libro a otro, contando casi la misma historia. Es difícil no comenzar a repetirse, pero estoy tratando de contar la historia de la pampa, la historia de esta gente. Y cuando terminé la novela anterior, El fantasista, no sabía sobre qué escribir, y descubrí un pueblo que se llama Yungay, en homenaje a un pueblo que hay acá en Perú, donde hubo una batalla. Y descubro que ese pueblo tiene una historia muy atractiva.

*Entrevista publicada en Correo el martes 16/09/08.

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