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domingo, 9 de agosto de 2009

Entrevista a MARIA ALZIRA BRUM


Texto y fotografía de CARLOS M. SOTOMAYOR

La literatura de Maria Alzira Brum elude cualquier intento de ser rotulada. Su novela La orden secreta de los ornitorrincos es una irrefutable prueba de ello. En sus páginas podemos advertir desde elementos de la ciencia ficción hasta juegos metaliterarios. ¿Híbrido literario? Algunos, incluso, la catalogan de novela transgénero.

Procedente de Sao Paulo, Brasil, su autora llegó a Lima invitada por la Cámara Peruana del Libro para participar de la Feria Internacional del Libro (FIL-2009). Gracias a una feliz iniciativa de Borrador editores La orden secreta de los ornitorrincos puede encontrarse traducida al español en cualquiera de nuestras principales librerías. Cómodamente instalados en un café miraflorino, charlamos con Maria Alzira sobre su particular concepción narrativa. "Yo trabajo mucho con la autoedición -me dice, mientras pide una taza de café caliente para guarecerse del crudo invierno limeño-. Yo soy una editora obsesiva de mis propios textos. Mi novela es casi como un collage de mis textos, anteriores y nuevos. La orden secreta de los ornitorrincos es producto de un exhaustivo trabajo de edición".

"Todo lo que hago está articulado -apunta, Brum-. Tú vas a encontrar personajes de La orden secreta de los ornitorrincos en otros textos, en mis ensayos, por ejemplo. Todo se conecta". Es así que la escritora brasileña concibe cada libro suyo como una parte que conforma un todo. Todo dialoga entre sí, incluso con su propia vida. Aunque aclara que todo es finalmente ficción.

ANTOLOGÍA. Maria Alzira Brum también ha presentado 90-00: cuentos brasileños contemporáneos, una antología preparada junto a su compatriota Nelson de Oliveira y que ha sido publicada por Ediciones Copé, de Petroperú. "Teníamos una idea de hacer una antología de brasileños en el Perú. Y cuando le comenté a José Donayre, editor de Copé, me dijo que era una buena idea. Y empezamos con Nelson de Oliveira a seleccionar a los autores. En un principio teníamos como 40 autores. Luego quedaron 21", señala Brum. ¿Qué los emparenta? Según la antologadora, "se trata de autores que se han vuelto populares entre los 90 y el 2008. Todos los cuentos han sido escritos entre 1989 y el 2008. Muchos de estos autores aparecieron a partir de los blogs, a partir de la cultura digital. Muchos de ellos configuran lo que vendría a ser una nueva posibilidad de difundir y promover la literatura en Brasil".

Las propuestas son diversas: desde un realismo convencional hasta muestras de mayor riesgo experimental. Sin duda, una oportunidad invalorable de conocer un poco lo que se está escribiendo en un país tan cercano como Brasil, y del que apenas sabemos de fútbol y de carnaval.

*Publicado en Correo el domingo 09/08/09.

miércoles, 17 de setiembre de 2008

CARLOS CALDERÓN FAJARDO en la Universidad Villarreal


Me ha llegado un mail con el anuncio de la presentación de mi admirado amigo CARLOS CALDERÓN FAJARDO hoy en la Universidad Federico Villarreal. Además de tributarle un merecido homenaje, se presentará su más reciente libro La noche humana (Copé, 2008). Los comentarios estarán a cargo de PEPE DONAYRE y GABRIEL RUIZ-ORTEGA.
Cito el mail enviado por Armando Alzamora:

"Este jueves en la Universidad Nacional Federico Villarreal tendremos la presencia del escritor Carlos Calderón Fajardo con motivo del homenaje y presentación de su novela «La noche humana» organizado por el grupo literario «Otras voces». Acompañarán a CCF en la mesa los escritores José Donayre Hoefken y Gabriel Ruiz-Ortega.
Esta novela fue presentada anteriormente en la Feria Internacional del Libro 2008. Carlos Calderón Fajardo lleva a la ficción a personajes tan remotos como entrañables (Helba Huara, Gonzalo More, César Vallejo, Henry Miller, Anaïs Nïn, entre otros) y entreteje sus historias para mostrarnos los peligros -si es que acaso no pudieran ser las alegrías- del deseo y la pasión.
Las obras se estarán vendiendo a un precio bastante cómodo (s/. 5.00). La cita es a las 12m en la sala de grados «Antenor Orrego» ubicado en el local central de la avenida Colmena, cuadra 3 (no conocer el point sería un crimen, como por ejemplo: no conocer la Plaza 2 de mayo)".


*Fotografía tomada de Caretas.

domingo, 16 de marzo de 2008

Entrevista a ENRIQUE CONGRAINS


Tras largos 50 de silencio, Enrique Congrains –conspicuo miembro de la generación del 50- ha regresado a la palestra con El narrador de historias (Ediciones Copé, de Petroperú). En esta entrevista no solo reflexiona sobre su segunda novela sino que, además, nos da alcances de la próxima: 999 Palabras para el Planerta Tierra.

Entrevista CARLOS M. SOTOMAYOR

Fotografía de JUAN PABLO GROVES (Petroperú)

¿Cómo ve a la distancia -50 años- su novela No una, sino muchas muertes?
Mi caso no es una "novedad", porque sé que a la mayoría de los escritores les ocurre lo mismo: no releemos nuestras obras, porque realmente, y valga la metáfora, "damos vuelta a la página", y más bien nos abocamos a la creación literaria del presente. Algo parecido sucede conmigo. También existe una especie de "pudor" en trajinar en lo que uno escribió. Pero recuerdo perfectamente el ambiente, la trama, y al personaje central, a mi Maruja. A una distancia de 50 años veo mi novela como un testimonio imaginativo de lo que era el ámbito humano de un territorio que era una suerte de "tierra de nadie", o sea ni ciudad urbanizada y con servicios, ni tampoco, mucho menos, campo o campiña, con algo de bucólico. Esa "tierra de nadie" era el espacio donde Lima expulsaba su basura cotidiana, y junto a esa basura física, había otro "excedente" humano: los locos. El lugar exacto donde transcurre mi novela es hoy en día irreconocible: pertenece al distrito de San Martin, está plenamenteurbanizado, y lo habitan limeños de la clase C. El escenario, el ambiente, se perdió, pero queda en la novela.

Aunque esté entre líneas en No una, sino muchas muertes, el tema de la lucha por el poder reaparece en El narrador de historias.
Por supuesto que reaparece. Es que cada escritor tiene "sus" obsesiones. Pero lo que era implícito en No una, sino muchas muertes, es plenamente explícito en El Narrador de Historias. Además, mi segunda novela apenas tiene 6 ó 7 semanas de haber sido publicada, y su fabulación, un conflicto bélico entre Chile y Argentina, ya se ve puede ver como un presagio a la luz de la demanda de Perú contra Chile por el tema de la delimitación de las aguas oceánicas, y con mucho mayor dramatismo por lo que acaba de ocurrir con la incursión militar de Colombia en territorio ecuatoriano. En El Narrador... lo que digo o lo que predigo es que "la historia seguirá dándonos sorpresas", y no ha sido necesario esperar seis décadas. En mi nueva novela, 999 Palabras para el Planerta Tierra, y que se publicará entre abril y mayo, también (ahora, y gracias a tu entrevista) me doy cuenta de que retomo el mismo tema, la lucha por el poder, pero en este caso se trata de la lucha ideológica por "escribir la historia del género humano".

Si bien la novela está ambientada en el futuro, no hay un avance tecnológico como el que muchos podrían suponer…
Totalmente de acuerdo en que no anticipo los avances tecnológicos que conocerán y vivirán nuestros nietos y bisnietos. Pero entiende, Carlos, que me quise alejar lo más posible de cualquier vecindad con la ciencia-ficción. No por que desvalorice ese género, sino porque mi fabulación va por el lado de lo sociólógico y de lo político. Pero sí hay un elemento de anticipación: la migración hindú a la Argentina.

Otra coincidencia entre sus dos novelas es que en esta última, como en la antes mencionada, el personaje femenino es muy importante.
Son las obsesiones secretas de cada escritor. Para una persona cuya opinión pesa, May Rivas, hay dos personajes femeninos: Nanda o Manuala Rojas, pero también Cecilia Barboza. En 999 Palabras para el Planeta Tierra también reaparece esta misma obsesión por reivindicar al género femenino, pero de una manera muy distinta.

¿Cómo es su proceso de escritura? ¿Qué tan importante es la correción?
Al igual que la gran mayoría de creadores, la novela primero nace como un esquema bastante definido en la cabeza, en un vaivén en que participan ambos hemisferios: el derecho, el intuitivo y artístico, y el izquierdo, donde está la materia gris racional. Ya durante el proceso de escritura ese esquema se potencializa, se modifica parcialmente, y surgen ideas o desarrollos no previstos. Durante el propio proceso de escribir el borrador uno disfruta y, hasta por momentos, se cae en estado de trance. Bueno, ese es el trabajo "grueso", el que se hace con un pincel muy rápido. Y luego viene el verdadero trabajo, lo que yo llamo "la carpintería", que no es otra cosa que el arduo trabajo de corregir una y mil veces. Pero el secreto es que el autor relea su propia obra como si la hubiese escrito otro. Por eso, y al igual que ocurre con el escabeche y con algunos guisos "calentados", hay que dejar que el original repose unas semanas o meses.

Tengo entendido que usted mantiene una relación epistolar con Gregorio Martínez a pesar de haber hablado personalmente nunca ¿Cómo nació la amistad?
Antes que la amistad, fue mi admiración por Canto de Sirena, novela a la cual llegué a través de otro caro amigo, Abelardo Oquendo. Yo reivindico Canto de Sirena como una de las grandes novelas peruanas. Podrán haber novelas más importantes o más ambiciosas, pero no conozco ninguna que la supere en magia verbal, en verdadera creación a partir del lenguaje. A través de amigos comunes nos pusimos en contacto, y nació una amistad epistolar que a mí me enriquece mucho. Gregorio no sólo es portentosamente lúdico escribiendo cartas, sino que además es asombrosamente erudito. Me da clases sobre todo lo habido y por haber: desde las ventajas y desventajas de la fuente Garamond, pasando por el guarango (el algarrobo), hasta sobre la universalidad de un pez un poco arcaico: el bagre. En nombre de esa amistad, y por el motivo adicional de que 999 Palabras para el Planeta Tierra se inicia quince kilómetros al sur de Nasca, es que le he dedicado mi nueva novela. Y estoy seguro de que Goyo disfrutará de mi obra, porque por encima de cualquier otra consideración, 999 Palabras... es una crítica a la humanidad". Y en eso, Goyo, al igual que yo, tiene los ojos muy bien abiertos y no deja que le metan el dedo en la boca.

¿A quién recuerda más de la generación de los 50?

A dos compañeros ya fallecidos: el mágico Eledoro Vargas Vicuña, y al muy sincero Pablo Guevara. Nunca tuve la suerte de conocer a Julio Ramón Ribeyro, y con Mario Vargas Llosa (que al igual que yo, era poco o nada bohemio), sólo estuve cuatro o cinco veces.

*Entrevista completa. Una versión editada apareció en Correo el domingo 16/03/08.

martes, 25 de diciembre de 2007

Entrevista a RICARDO SUMALAVIA


Radicado en Burdeos, Francia, Ricardo Sumalavia acaba de presentar en Lima Colección minúscula (Ediciones Copé, 2007), libro que reúne una serie de relatos breves de autores como Enrique Prochazka, José Adolph, Carlos Herrera, Mónica Beleván, entre otros. Y además nos adelanta la aparición en España de Que la tierra te sea leve, novela finalista del Premio Herralde.

Entrevista CARLOS M. SOTOMAYOR

¿Cómo surge tu fascinación por la ficción breve? ¿Qué autores fueron referenciales en este sentido?
En realidad, llegué a la ficción breve porque se ajustaba perfectamente a mi carácter. Es decir, como suelo ser ansioso, las formas de la prosa breve me ayudaron, en un primer momento, a delinear un estilo y, luego, sin darme cuenta, pasaron a ser parte de mis registros en la escritura. Claro, cuando ya tomas conciencia de ello, como fue en mi caso, buscas a otros autores, otros textos, que compartan tus inquietudes. Y para disfrutar y aprender de la ficción breve leí a Monterroso, Arreola, que son obvia referencia entre los latinoamericanos, pero también me ayudó leer poesía latina, especialmente a Catulo, como también leer haikus, koanes, aforismos en general, etc.

¿Existe un límite de extensión en la ficción breve?
Para distinguir cualquier género en prosa, los límites de extensión no ayudan gran cosa. Hay escritores sentenciosos que demandan cifras exactas: una carilla, veinte líneas, 400 palabras. En el fondo son más criterios editoriales que propiamente literarios. Bueno, también es cierto que hay escritores que se toman muy en serio lo de la extensión. Algunos creen que existe una competencia por escribir el microcuento más breve. Me parece iluso que se pretenda eso. La dimensión en sí no le agrega méritos al texto.

Además de la extensión, ¿existe alguna otra constante?
Lo que encuentro en la ficción breve es una mayor libertad temática, de estructura, de estilo, que los cuentos que solemos leer (me refiero, sólo si hablo de América Latina, a los cuentos de Ribeyro, Borges o Cortazar, Quiroga, etc.). Esto no quiere decir que los cuentos no se presten a experimentaciones. Por supuesto que lo hacen, pero generalmente se ciñen a reglas argumentales más precisas. Digamos que encontrándose en los polos (lo de la extensión podría servir para algo), la ficción breve y la novela comparten ese espacio de libertad que permite la hibridez genérica. De esta manera, podemos hallar ficciones que no presentan un hilo argumental definido, un aforismo, una estructura poética, etc.

¿Cómo así concebiste el libro Colección minúscula?
En los últimos años veía que la práctica de la ficción breve iba en aumento. Y no creo que por moda, como prefieren decir algunos despistados para evitarse mayores reflexiones. Como otras prácticas de la narración en el Perú, por ejemplo el cuento fantástico, la ficción breve siempre tuvo un espacio entre los escritores. Es verdad que se acercaba al poema en prosa en un principio, como los que escribieron Valdelomar, Vallejo, Eguren, por ejemplo; pero estas prácticas demostraban que existía una necesidad de movilización entre diversos registros de escritura. Por esa razón, en estos momentos en los que se habla de un resurgimiento de la narrativa peruana no hay por qué extrañarse con la aparición de estos libros de ficciones breves. Con Colección minúscula quise mostrar ese amplio espectro del género, lo que puede hacer. Y siempre se podrá hacer mucho más, sin duda. Todos los escritores a quienes convoqué lo han demostrado y yo estoy muy contento por ello. Y creo que el lector también lo estará. Además, este libro tiene dos elementos agregados: el primero corresponde a Copé, que ha realizado un estupendo trabajo de edición, y el segundo, el tener escritores extranjeros invitados. Esto le brinda al conjunto otras posibilidades de lectura, más allá de las propias tradiciones nacionales.

Sabemos que tu novela Que la tierra te sea leve –finalista del Herralde 2006– saldrá en España el próximo año.
Aparecerá el mes de junio próximo bajo el sello Bruguera.

¿Qué nos puedes adelantar de esta tu primera novela? ¿Y cómo la ubicarías dentro de tu corpus narrativo, conformado por tus tres conjuntos de cuentos?
Se trata de una novela que entrecruza dos historias: por un lado, un hombre que decide buscar a su hermano –un enano– en medio de una Lima sórdida y grotesca; y, a modo de crónicas de viaje, se cuentan algunos momentos claves en la vida de un joven escritor que va tras los pasos de su “hermano literario”. En esta novela, como en mis cuentos, se hallan otros planos de lectura con temas que me obsesionan, como son la familia, la memoria, el lenguaje y el proceso de escritura. En esta novela trato de articular todo esto.

*Fotografía: Archivo Correo.
**Entrevista publicada el martes 25 de diciembre del 2007 en Correo.

sábado, 1 de diciembre de 2007

SUMALAVIA: Colección minúscula


Una muy grata noticia. Ediciones Copé –que ha adquirido mayor vuelo editorial con Pepe Donayre– acaba de anunciar la presentación de Colección minúscula, un muestrario de relatos breves compilado, precisamente, por uno de sus más conspicuos cultores en nuestro país: Ricardo Sumalavia.
Entre los autores peruanos figuran Carlos Eduardo Zavaleta, Carlos Herrera, Antonio Gálvez Ronceros, Fernando Iwasaki, Julio Ortega, César Silva Santisteban, José Adolph, Isaac Goldemberg, Mónica Belevan y Enrique Prochazka. Y también hay autores foráneos como el español José María Merino, los argentinos Raúl Brasca y Ana María Shua, el hispano-argentino Andrés Neuman, y el venezolano Luis Britto García.
La presentación se realizará el martes 11 de diciembre, a las 7:30 p.m. en el auditorio de la Oficina Principal de Petroperú (Canaval y Moreyra 150, San Isidro). Los comentarios estarán a cargo de Rocío Silva Santisteban y Carlos López Degregori.