miércoles, 23 de enero de 2008

LECTURAS 2007


Más vale tarde que nunca, reza un dicho popular. Desde que inauguré este blog, cada diciembre he esbozado la lista de mis preferencias de aquel año que culmina. No se trata de los mejores libros –no me arrogo el papel de juez inapelable–, sino aquellas novelas, conjuntos de cuentos, poemarios, ensayos o libros de no ficción cuya lectura he disfrutado más.
Por diversas razones no había podido compartir mis preferencias del 2007. Entre otros motivos porque me resultó difícil elegir los tres o cinco libros, por rubros, que me han gustado más. No sé si he leído más que el año pasado, pero lo que sí estoy seguro es que muchas más obras me han parecido destacables. Por ello, ésta no será una lista convencional.

NOVELA
Una de las novelas que me causaron mayor delectación es, sin duda, El susurro de la mujer ballena (Planeta) de Alonso Cueto. Envidiable manejo del suspenso y, sobre todo, una mirada profunda al tema de la culpa –que también está presenta en La hora azul­­–. Aunque no tiene una relación directa con la trama principal, el de las dos antiguas amigas, recuerdo mucho la relación entre Verónica y su padre –el tema del padre está presente en varios libros de Cueto–. Disfruté mucho también El cielo de Capri (Revuelta editores), la esperadísima novela de Marco García Falcón. Confirmación de un talento ya evidenciado en su ópera prima París personal: gran despliegue verbal y un universo bastante particular creo que lo sitúan ya en un lugar de privilegio en nuestra literatura.
Me gustó Radio ciudad perdida (Alfaguara) de Daniel Alarcón, tanto como su celebrado libro de cuentos. También Ellos dos (San Marcos) de Patricia de Souza y Retrato de mujer ante una copa (Peisa) de Carmen Ollé. Confieso que con cada libro nuevo de estas dos autoras no tengo pierde. Ese tono introspectivo, confesional y reflexivo –claro, cada una desde una óptica particular– me encanta. Tanto que me he conseguido dos títulos anteriores La mentira de un fauno y Las dos caras del deseo, de De Souza y Ollé, respectivamente.
El camino de regreso (Norma) de José de Piérola me parece una de las más logradas novelas sobre la guerra interna. Y, bueno, cómo no mencionar El cielo sobre nosotros (Alfaguara) de Carlos Garayar, El huevo de la iguana (San Marcos) de Carlos Calderón Fajardo -espero que en este 2008 se publiquen las dos novelas que quedaron finalistas en importantes concursos internacionales- y Un millón de soles (Alfaguara) de Jorge Eduardo Benavides –sin duda la novela más ambiciosa de la trilogía política de Benavides–.

CUENTO
Guillermo Niño de Guzmán siempre se hace esperar. Pero la espera vale la pena. Algo que nunca serás (Planeta) me pareció, realmente, brillante. Otro libro que me pareció estupendo es Fotografías de sala (Alfaguara) de Luís Hernán Castañeda. Así como Punto de fuga (Alfaguara), notable ópera prima de Jeremías Gamboa. Pepe Adolph, acostumbrado a fascinarme con aquella agudeza, ironía e irreverencia desplegadas en sus libros, publicó otro conjunto de cuentos imprescindible: Es sólo un viejo tren (San Marcos). Aunque para algunos no entren dentro del género cuentístico, debo señalar dos libros que sobresalen por su lenguaje depurado: Horno de reverbero (Mundo ajeno editores) de Pepe Donayre y La sonrisa de la musaraña (Peisa) de Lorenzo Osores.

POESIA
Mis palmas se las lleva Carlos Germán Belli con El alternado paso de los hados (editorial Pre-Textos). Sin embargo, hubo tres poemarios de tres poetas jóvenes que me deslumbraron: Los ríos de invierno (PUCP) de José Miguel Herbozo, Horoskop (El billar de Lucrecia) de José Carlos Yrigoyen y Frágiles trofeos (AUB) de Jerónimo Pimentel. Aunque ya había tenido oportunidad de leer algunos poemas suyos en un libro compartido con otros tres poetas jóvenes, me impresionó gratamente El pequeño y mugroso Pólack (Lustra editores) de Bruno Pólack. También me gustaron Cada ovillo, cada cordel (Fauno editores) de Edgar O’Hara, Muro de carne (Tranvías editores) de Cecilia Podestá y Délibád (Lustra editores) de Víctor Ruíz.

ENSAYO
Disfruté mucho –aunque no comparta algunas de sus opiniones– El pacto con el diablo (San Marcos) de Miguel Gutiérrez. Cada página exuda su pasión desmesurada por la literatura. También disfruté Dossier Vargas Llosa (Taurus) de José Miguel Oviedo.

NO FICCION
Me gustaron Ojo por ojo (Página 1 editores) de Umberto Jara, Días de visita (Aguilar) de Marco Avilés y Lima freak (Planeta) de Juan Manuel Robles.


SECCION INTERNACIONAL
Me resulta complicado hacer el recuento de los libros de autores foráneos publicados el 2007. Muchos me han sido difíciles de conseguir -por ejemplo, La carretera de Cormac McCarthy: me dicen que llega un lote ahora en febrero-. Pero puedo mencionar algunos que leí: Palacio quemado (Alfaguara) de Edmundo Paz Soldán -no exagero al decir que es lo mejor que he leído de Paz Soldán; y leído libros suyos que me han gustado mucho, como la novela Sueños digitales y el conjunto de cuentos Amores imperfectos-. Disfruté mucho El enigma de París (PLaneta) de Pablo de Santis -uno de mis autores predilectos luego de leer hace algunos años Filosofía y letras. Lamentablemente no he podido leer El gran vidrio (Anagrama) de Mario Bellatín.

*Fotografía tomada por mi amada ERICKA.

No hay comentarios.: