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viernes, 29 de mayo de 2009

DOMINGO DE RAMOS presenta "Dorada apokalypsis"


Hace varios meses, el mismo Domingo de Ramos me comentó de la inminente aparición de su último poemario Dorada apocalypsis. El libro finalmente ha sido publicado por el sello Tranvía editores, que dirige la poeta y dramaturga Cecilia Podestá. La presentación se realizará este lunes a las 7:30 p.m., en La Noche de Barranco (Bolognesi 307). Los comentarios estarán a cargo del también poeta Róger Santiváñez.

miércoles, 5 de marzo de 2008

ANTONIO CISNEROS y El libro de Dios y de los húngaros


Como bien señala José Carlos Yrigoyen, El libro de Dios y de los húngaros no es sólo uno de los poemarios capitales de Antonio Cisneros, sino también un punto de quiebre en su corpus poético. “Rompe aquí con los motivos formales y argumentales de sus primeros libros, donde el autor había desplegado las técnicas más complejas de la poesía anglosajona y su mirada crítica hacia las convenciones burguesas y las sociedades desarrolladas”, apunta Yrigoyen. El libro de Dios y de los húngaros acaba de ser reeditado por Tranvía editores, editorial liderada por Cecilia Podestá y que tiene al libro objeto como principal característica. Se trata pues de una muy bien cuidada edición que incluye una presentación que la hace única. El libro será presentado hoy a las 19.00 horas en el Patagonia Restaurante Bar (Calle Bolívar 164, Miraflores). Los comentarios estarán a cargo de Cecilia Podestá y José Carlos Yrigoyen.

martes, 1 de enero de 2008

Entrevista a BRUNO POLACK


Hace algunos años apareció una muestra de su poesía en Tetramerón, un libro que recogía las voces de cuatro poetas jóvenes. Bruno Polack ha saldado la deuda pendiente que tenía con los lectores al publicar El pequeño y mugroso pólack (Lustra editores, 2007), su ópera prima en la que demuestra su buen pulso poético.

Entrevista CARLOS M. SOTOMAYOR
Fotografía de PÁVEL UGAZ

¿Cuál fue la génesis de El pequeño y mugroso pólack?
Entre otros temas, la necesidad de detener o hacer algo con las cosas que me fascinan o me dejan sin aliento. Con las cosas que leo sobre todo. Por ejemplo, luego de leer a Villon me invade una sensación tan extraña, tan abyecta, que me deja sólo dos posibilidades, o apuñalar a alguien por la espalda en la sombra de un puente o intentar escribir algo. Claro que por imposibilidad de lo primero termino casi siempre haciendo lo segundo.

En el libro está presente el viaje, sin embargo está también la imposibilidad de salir de uno mismo. “He recorrido/ innumerables prados/ y no hago más que permanecer siempre, maldita sea,/ debajo del umbral”.
Es la imposibilidad de asirse o de aprehender las cosas. Las cosas “reales” digo: las ciudades, las ceremonias, las relaciones. Aunque estés en medio de una estampida en un mercado de Rabat o en medio de la crisis de una relación, siempre permanecer ajeno o llegar tarde a esas decisiones que te incumben directamente. En la mayoría de los casos esto resulta absolutamente frustrante. Por supuesto que siempre queda la vaga esperanza de ser igualmente ajeno al momento de afrontarse a la muerte.

Otra constante es la referencia helénica que aparece en varios poemas...
Por supuesto, el mundo griego, visto bien, es inagotable como arquetipo de lo mágico-irracional. Un mundo lleno de mentiras, de tabús, de traiciones, de tragedias prefijadas incluso antes del nacimiento. Es fascinante. En ningún momento son realmente esos chicos que nos quieren vender con las cosas excesivamente claras en todos los campos de la cultura occidental. De haber sido así, la figura central tendría que haber sido Palámedes. Pero fue extrañamente excluido de las obras homéricas, de las tragedias, de todo, y obviamente no lo pudo asesinar otro que Ulises. Pero es pues este mundo tan rico, ineludible para nosotros, de donde salen, entre otras mentiras: la poesía y la religión.

¿Cómo te ubicas respecto de nuestra tradición poética? ¿Qué poetas son tus referentes?
Creo que aunque quisiera no podría negar la deuda con Pound que he adquirido. Además veo que se ha convertido en “el” poeta para mucha gente de esta generación. Ese es todo un tema. Sin embargo, he intentado leer atentamente también a Jules Laforgue, a Safo, a Martín Adán. También me siento muy cercano al Inferno de Reinaldo Arenas. En cuanto a la tradición poética, no tendría la menor idea de dónde ubicarme. En los extramuros supongo.

¿Cómo ves a los poetas que han aparecido recientemente, compañeros de generación?
Estoy bastante entusiasmado con lo que se pueda hacer en esta generación. Sobre todo porque esta es una generación de ruptura, o debería serlo (Los ochentas y noventas han sido, por decirlo de alguna manera, décadas bastante extrañas). Veo ahora la gestación de proyectos poéticos interesantes. Los que más me interesan son los de Alberto Valdivia, Víctor Ruiz, Jerónimo Pimentel y Cecilia Podestá. Por ahí va la cosa creo.

**Entrevista publicada en Correo el martes 1 de enero del 2008.

viernes, 7 de setiembre de 2007

POESIA: Cecilia Podestá


ACUARELA
Cecilia Podestá


Imagino mi muerte

(un cuerpo que parece ser mío entre los
ecos del tiempo
sobre esta caja
/encerrando/
tan llena del aire que son recuerdos
y me envuelven
enfriando las pequeñas paredes de madera,
dándoles el viejo sonido
de la nostalgia
que me hace compañía como
un cuerpo capaz de hacer el amor)
estamos él y yo
(mi cuerpo, mi cuerpo y yo)
la piel es sueve
y pronto estos senos blancos estarán cubiertos.

Tomado de Fotografías escritas (Dedo crítico, 2002)